miércoles, 7 de mayo de 2014

Mini Fábula

Creyendo que estaba abandonada una liebre en una guarida entró, el lobo que en ese momento dormía, al oírla se despertó.


¿Donde vas liebrecilla? le preguntó bostezando.

Vengo a pedirle un favor.

(Temblorosa y al verse sin salida mintió)

Pídeme lo que quieras que hoy estoy de bajón. le contestó.

Por favor, si fuese tan amable de acompañarme a escuchar al ruiseñor, pues le he dicho que cantase una melodía en su honor.

(¿En cuanto salga de la guarida echará a correr la liebrecilla?)

(Pues no)

-Bajo la rama del árbol sentados los dos, escuchan el canto del ruiseñor-.
Ahora he de irme Sr Lobo, tarde es ya, y mis ancianos padres solos están.

Espera, liebrecilla, espera...
eres astuta como yo
y defiendes tu vida como el león
pero una cosa he de decirte 
y es que he escuchado mil veces a este ruiseñor
pero solo hoy he notado su pasión.


Mist






  

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